Los dos componentes que hacen funcionar un Biorgmax

Dentro de la cámara de digestión hay dos cosas además del residuo: un material de soporte y una población de microorganismos. Se les suele llamar el «sistema digestivo» del equipo, y merece la pena entender por qué hacen falta los dos.

Primer componente: el medio Biorgmax

Es una microespuma de alta densidad con el interior poroso, creada específicamente para la descomposición rápida de residuos de alimentos. Su componente principal es la olefina, el mismo material natural del que está hecha una vela.

Esa elección de material no es casual. La olefina es biodegradable, de degradación muy rápida, y no genera gases nocivos ni siquiera cuando se quema. Es la diferencia frente a los plásticos y bioplásticos, que tardan entre 3 y 8 años en degradarse. En un producto que acaba en contacto con residuo alimentario y con agua que va al alcantarillado, ese detalle importa.

Por qué es poroso y por qué tiene forma de estrella

Dos decisiones de diseño con la misma lógica: maximizar superficie.

  • Poroso, para aumentar la concentración específica de almacenamiento de microbios. Cuantos más microorganismos quepan por unidad de volumen, más rápida es la digestión.
  • Con forma de estrella, para aumentar la superficie de contacto con los alimentos y los desechos. Los microbios tienen que llegar físicamente al residuo para poder actuar sobre él.
Medio Biorgmax: piezas porosas de olefina con forma de estrella
El medio Biorgmax, tal y como se ve: poroso y con forma de estrella para multiplicar la superficie de contacto.

El medio también cumple una función de control de olores: al potenciar la actividad aeróbica, suprime las bacterias anaerobias, que son las responsables de los olores desagradables.

En el DR300, la dotación es de 210 litros de medio Biorgmax, con una duración aproximada de 2 a 3 años.

Segundo componente: el kit de microorganismos

21 tipos de microbios aeróbicos, seleccionados por ser eficaces descomponiendo sustancias orgánicas. Tres características definen la mezcla:

  • Excelente poder de descomposición y de conservación.
  • Origen natural, sin modificación genética.
  • Cobertura amplia: la combinación está desarrollada para ser eficaz sobre una gama extensa de perfiles de residuo, no sobre un tipo concreto de alimento.

Esto último es lo que permite que el equipo funcione en una cocina real, donde en la misma jornada entran verduras, pan, carne, pescado y lácteos sin ningún orden. Las enzimas actúan de manera eficaz sobre todos los grupos de alimentos: proteínas, carbohidratos, grasas y celulosa.

Las tres fases del ciclo

La descomposición microbiana no ocurre de golpe, sino en etapas:

  1. Etapa mesófila, en las primeras 16 a 24 horas: empiezan a actuar las bacterias que toleran el oxígeno.
  2. Etapa termófila: la descomposición se acelera al subir la temperatura.
  3. Etapa de maduración: se descompone la materia orgánica restante.

El resultado final del ciclo son agua recuperada, CO₂ y energía. Nada más.

La dosificación no se hace a ojo

Mantener el equilibrio microbiano es lo que separa un digestor que funciona de uno que se atasca. Por eso el equipo regula de forma automática una bomba peristáltica que inyecta la cantidad precisa de solución enzimática según el ciclo. Un sensor de nivel vigila el depósito de solución microbiana.

El kit de enzimas líquidas del DR300 es de 3 litros y dura aproximadamente 6 meses.

Tanto la ficha técnica de microorganismos como la ficha de seguridad están disponibles: puedes pedírnoslas desde el formulario de contacto.

Biorgmax
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